Analizer

viernes, 28 de enero de 2011

Un caso curioso este de Cuba

En Cuba, que tendrán sus cosas, pero de tontos no tienen un pelo, se observó una ligera deficiencia de yodo en la población en especial la infantil, siempre siguiendo lo marcado por las organizaciones internacionales, porque en los 90 ni encontraron bocio a mansalva por todo el país, ni cretinismo, ni cantidades significativas de las otras enfermedades asociadas a la falta de yodo.

Inmediatamente estas organizaciones se ofrecieron para solucionar el problema, era todo gratis, la UNICEF pagaba y los cubanos dijeron “vale, pero los investigadores serán cubanos, si quiere venir alguien que sea de asesor u observador”. Aquello no debió gustar a más de uno.

Para que no se dijera que lo hacían mal siguieron las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Consejo Internacional para el Control de los Desórdenes por Deficiencia de Yodo (ICCIDD).
En 1999 se realizaron análisis de orina por todo el país, en efecto faltaba yodo, suministrándose entonces sal yodada, siempre siguiendo las normas internacionales. Durante el 2004 y 2005 se procedió a hacer nuevos análisis para comprobar los resultados.
Según la OMS la cifra de yodo en la orina debe estar ente 100-199.9 ug/L, de lo contrario peligra la salud. La media entre los niños cubanos fue de 246,9 ug/L.

No se trata de un caso único. En los Andes venezolanos la deficiencia de yodo era muy alta y comenzó a suministrarse sal yodada siguiendo las indicaciones de la OMS. Para el 2005 algunas poblaciones alcanzaban 324 ug/L. Vamos, que no les explotó el aparato de medición de milagro. En España los análisis efectuados en Lleida llegaron a 234,4 ug/L.

Si es cierto lo que afirman algunos investigadores sobre la baja calidad del semen debido al abuso del yodo, podemos dar por seguro que el tema no va a mejorar. En dos generaciones los resultados pueden ser catastróficos.

2 comentarios:

Herel dijo...

El resultado puede ser más confuso aún que si no hubieran hecho nada, dan una falsa idea a la población de que sus investigadores forman parte de la investigación... cuando realmente sólo siguen directrices e investigan sobre su cumpliento.

Entiendo que dieron por cierto los niveles de yodo estipulados.

Paco Máñez dijo...

Hicieron caso a los niveles recomendados por la OMS y se demostró que son peligrosos para la salud.