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domingo, 22 de agosto de 2010

El áspid de Cleopatra en tu cepillo de dientes

La principal preocupación de los conspiranóicos es el flúor. Dicen que es un veneno.
Nada más empezar a buscar encuentro que en España se comenzó experimentando con los habitantes de Girona en 1990 sin decirles nada (empezamos bien) y después se ha ido fluorando el agua del suministro público general.
El flúor añadido en el agua y a la sal con la excusa de que no tengamos caries es concretamente un fluoruro inorgánico, el de sodio, el mismo del dentífrico.
No sé para qué tienen que fluorar a mi madre con 86 años, ni siquiera a mí porque sólo es verdaderamente efectivo en los niños. Para unos especialistas el flúor deja de ser efectivo cuando el niño cumple 12 años y para otros entre los 15 o 16 años.
Este flúor es más venenoso que el áspid de Cleopatra ¿No me crees? En vez de ir tragándolo con la saliva poco a poco a lo largo de los años trágate un par de tubos de dentífrico y veremos si llegas a urgencias ¿Te atreves? En un capítulo de CSI el asesino usa dentífrico para simular un suicidio.

Recomendaciones a un servicio de urgencia de un hospital:

Es posible que las personas que ingieren dentífricos regulares (no fluorizados) no necesiten una observación en la sala de urgencias, mientras que aquellos que ingieren mucha pasta de dientes con fluoruro (más de un tubo) sí pueden necesitar que los lleven allí.
En la sala de urgencias, el médico medirá y vigilará los signos vitales del paciente, incluyendo la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Se harán exámenes de sangre y orina. El paciente puede recibir:
• Calcio: un medicamento (antídoto) para neutralizar el efecto del tóxico
• Endoscopia: colocación de una cámara a través de la garganta para visualizar las quemaduras en el esófago y el estómago
• Líquidos por vía intravenosa (IV)
• Medicamentos para tratar los síntomas
• Sonda a través de la nariz hasta el estómago para vaciar este último

Y no te pierdas el pronóstico:

Los pacientes que ingieren una cantidad muy grande de pasta de dientes con fluoruro y sobreviven por 48 horas generalmente se recuperan.

Para que te hagas una idea era un componente de los raticidas hasta que fue prohibido por la Organización Mundial de la Salud, pero como nadie le hace caso a esta organización se sigue usando como si nada.
Con el nombre de fluoracetato de sodio se engloba dentro de los raticidas llamados de tipo agudo. También conocido como Componente 1080 fue inventado por los químicos alemanes en los años 30 del siglo pasado. Al flúor de sodio le añadieron ácido acético, a su vez un insecticida selectivo, que por cierto es el que le permite al vinagre ser un excelente limpiador y desatascador.
Como buen veneno ingerido a lo largo de los años produce su efecto, se te caen los dientes, los huesos se endurecen sólo por fuera así que se parten con facilidad. Y eso por no ponerte los pelos de punta contándote otros efectos.
En lo relativo a la mente es una versión del siglo XXI del bromuro también de sodio del silgo XIX. Se usa en antidepresivos y en medicamentos antiestres y antiansiedad, debido a que “estabiliza” los sentimientos y las emociones. Vamos que sí es como el Soma de Un Mundo Feliz, hace que todo te importe un pepino.
De forma muy resumida, su efecto se debe a que si aumentas el nivel de sodio en la sangre produces hipernatremia, sus síntomas sutiles son letargo y debilidad. La teoría dice que en las proporciones adecuadas puedes alterar y controlar la mente.

Un vídeo imprescindible, el del doctor Bill Osmunson, al que sus colegas quieren crucificar por haberlo grabado.

2 comentarios:

Trinity dijo...

He ido a por mi particular áspid al leer este artículo, porque me he quedado alucinada, más que sobre los estragos físicos que pueda causar, que son tremendos, sobre la parte psicológica, antiestrés y antiansiedad...Eso del control mental suena muyyyyyyyyyyy chungo :-/

La apreciada pasta de dientes que uso, Signal White Now, contiene fluoruro de sodio (1450 ppm de F), pero no pone nada de no ingerir, ni que se avise a ninguna asociación de venenos, no sé si al tirar la parte de cartón externa venía explicado.

Podría lavarme los dientes con el otro dentrífico que uso, el perborato Castillo de toda la vida, pero también tiene flúor, así que me temo que voy a terminar con halitosis :PPPP.

El vídeo del doctor Osmunson es bastante clarito. Voy a enviarle este artículo a una gran amiga dentista, a ver qué piensa, puesto que dice que se difunda...Si no hay nada que temer, tampoco hay que preocuparse por opinar.

Seguiremos esperando el "continuará"...

Besos

Paco dijo...

Yo de momento he comprao un saco de 50 kilos de bicarbonato, porque si la gente se da cuenta del tema del fluor va a faltar en el mercado. Volveremos a los dentífricos de nuestros abuelos.